Decálogo para una crianza respetuosa: mira, acaricia, abraza

Decálogo para una crianza respetuosa: mira, acaricia, abraza

La mirada y el contacto no deberían faltar entre esas cosas que damos de nosotras mismas y que forman parte de lo que es una buena crianza, una crianza respetuosa.

Ya te he hablado muchas veces de mi decálogo para una crianza respetuosa. Este sería el punto 5. Puedes ver los otros puntos aquí, que serían:

1. Ama incondicionalmente.
2. Respeta.
3. Escucha.
4. Empatiza y valida sus emociones

La felicidad no está en otro lugar sino en este lugar, no en otra hora, sino en esta hora. 

Walt Whitman

Y al final del día
¿qué es lo que queda?
Abrazos.

Mahandeep Kaur

Hasta qué punto necesitamos ser mirados y abrazados

El contacto: tocar, acariciar, abrazar… el contacto de pieles y el contacto visual. Los dos son puro alimento, tan necesarios como el pan y el agua. La crianza respetuosa tiene muy en cuenta estas buenas prácticas.

Hay un estudio muy famoso, llevado a cabo por Rene Spitz en la década de los cuarenta, en el cual se comprobó que el porcentaje de muertes entre bebés era muy alto en algunos orfanatos en los que se practicaba lo que Rene llamó «confinamiento solitario», es decir las enfermeras se limitaban a ver cómo se encontraban los bebés y a dejarles una botella de leche, sin ningún tipo de contacto físico ni estimulación, y a pesar de que vivían en unas condiciones de higiene perfectas.

La mirada es amor, es atender al niño o a la niña, es decir: Te veo, te tengo en cuenta, te acepto, te apruebo, no eres invisible. Existes.

Piel con piel en la crianza respetuosa

Las caricias, el contacto, son amor, son estímulo, es decir: Estoy aquí, te atiendo, aunque esté a otra cosa.

Por ejemplo, si tu hijo/a demanda tu atención y en ese momento estás hablando con otra persona y no puedes atenderle, puedes ponerle una mano en el brazo u hombro, establecer contacto, y decirle que espere un momento. Ese contacto le hará más fácil la espera. Esta es una práctica muy habitual en la crianza respetuosa.

Y el contacto piel con piel en los primeros meses de vida son muy beneficiosos.

En otro estudio se comprobó que en los niños prematuros que están en incubadoras, cuando la madre puede poner al niño/a piel con piel todos los días un rato, en esos casos la niña/o se desarrolla más rápidamente.

Piel con piel también se pone al recién nacido para facilitar el éxito al dar de mamar.

¿Conoces el masaje Shantala? Algún día me gustaría hablarte de él. Se trata de dar al bebé un masaje con aceite tibio todos los días, siguiendo unas técnicas y unos movimientos concretos.

Yo lo practiqué cuando Irene era un bebé y realmente era un momento de conexión y amor maravilloso.

Este masaje es tradicional en la India y fue Frédérick Leboyer quien lo introdujo en occidente cuando vio a una mujer india dando este masaje a su hijo para brindarle un regalo de amor. Esta mujer se llamaba Shantala y Frédérick Leboyer bautizó este masaje con ese nombre y escribió un libro, Shantala, donde se ve con explicaciones y fotografías cómo debe darse. Puedes informarte más en el artículo de Materna Yoga Masaje Shantala: caricias para el alma.

Conexión afectiva en la crianza respetuosa 

La piel está viva y las caricias, los besos, el estímulo que ello supone la alimenta, y nutre también nuestra alma. Por último, los abrazos son mensajes profundos que nos dicen que estamos con ellos y ellas. Los abrazos protegen, sostienen, consuelan, tranquilizan y son una expresión de nuestro amor y nuestra alegría debida a su existencia.

crianza respetuosa contacto
Foto: Tung 256, Pixabay.

En esos primeros años de fusión total con nosotras, una madre es nido, es refugio, es protección, es consuelo, es un faro y una referencia a la que volver siempre y nuestro abrazo significa arribar a un puerto seguro.

Y un poema para terminar

crianza respetuosa abrazo
Foto: Mark Rojo, Pixabay.

Abrazarte para amarte,
abrazarte para transmitir mi amor,
abrazarte para abrazarme.
Abrazarte para protegerte,
Abrazarte para protegerte,
abrazarte para dormirte,
abrazarte para que puedas cerrar los ojos
y abandonarte.
Abrazarte para echar a los miedos,
abrazarte para abrazar nuestros miedos,
abrazarte para encender la hoguera del valor.

Abrazarte para tranquilizarte,
abrazarte para consolarte,
abrazarte para recoger tus lágrimas
y convertirlas en zumo.

Abrazarte para dejar de tiritar,
abrazarte para transformar el hielo en llama,
abrazarte para hacer alquimia.
Abrazarte para celebrar,
abrazarte para animarte,
abrazarte una vez y otra vez más, abrazarte siempre.

Nubes. Mahandeep Kaur

Imagen de portada: Eye for Ebony (Unsplash)

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Foto: Mahandeep Singh.

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MHDK

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